Guía sobre cómo ejercitar la memoria

Ejercitar la memoria es clave para disfrutar de los placeres de la vida. Gran parte del placer, se dice, está en recordar. Además, es importante que sepamos recordar qué sentimos porque es una de las partes fundamentales de nuestro aprendizaje a lo largo de nuestra vida.

Si disfrutamos de buena memoria, seremos personas que disfrutaremos más y mejor de nuestras acciones, sepamos sacarle rendimiento a nuestros errores y sepamos qué hacer en situaciones futuras en las que la complejidad nos ponga a prueba de nuevo.

A continuación, les ofrecemos algunas ideas para lograr ejercitar este preciado regalo que nos ofrece la naturaleza. Pero antes de lanzarnos a los consejos para ejercitar la memoria, sería interesante destacar algunos datos acerca de la memoria y de aquellos estudios más relevantes que se han hecho durante los últimos años para que nos ayuden a entender un poquito más sobre cómo funciona la memoria y por qué sucede que a veces olvidemos datos importantes o, mucho peor, creamos recordar algunas cosas que nunca hemos vivido.

Inducción y decepción

David Beversdorf, por ejemplo, afirma que “las falsas memorias visuales pueden ser inducidas de forma muy simple”. Según él mismo añade, “Muchas veces creemos haber escuchado que alguien dijo algo que ni siquiera insinuó. Ocurre que las personas son susceptibles de tener recuerdos verbales falsos. Por eso queríamos saber si la habilidad para provocar recuerdos falsos se extiende por debajo del sistema verbal, si también afecta al visual incluso cuando las imágenes no son verbalizadas. Parece que la capacidad para crear evocaciones que no son ciertas sí sobrepasa al lenguaje”.

En su investigación, presentada en un congreso de Neurociencia, se complementa con otras presentadas en este mismo evento. En este sentido, Daniel Schacter y Scott Slotnick, de la Universidad de Harvard (EE. UU.), llevaron a cabo un estudio similar. Pidieron a los participantes que recordaran si habían contemplado una serie de formas geométricas durante un visionado previo y, al mismo tiempo, realizaron un escáner de sus cerebros.

Los científicos afirman que, cuando los individuos reconocieron la imagen correctamente, un área visual de la corteza temporal estaba más activa que cuando se identificó de forma errónea. Por lo tanto, los resultados obtenidos parecen evidenciar que esta mayor activación tiene lugar en las áreas sensibles del cerebro y no en las más relacionadas con la memoria.

 

¿Cómo trabaja la memoria?

Nuestra memoria nos puede mentir. Algunos objetos que recordamos haber visto, así como algunas palabras que pensamos haber escuchado, en realidad nunca existieron. Es probable que algún tipo de incitación hiciera que los almacenásemos en nuestra mente como si fueran ciertos. Pero, parece que se podrá llegar a detectar este tipo de engaños gracias a que el rastro de la verdad queda reflejado en las “fotos” cerebrales.

Con la intención de probar cómo en ocasiones almacenamos, como ciertas, imágenes que no hemos visto, expertos de la Universidad del Estado de Ohio enseñaron varias tandas de diapositivas a 23 voluntarios. Seguidamente les presentaron una selección de láminas para que los sujetos diferenciasen aquellas que ya habían visto de las que no. Como una especie de juego de la memoria, pero en lugar de utilizar cartas o fichas, el objeto a memorizar eran fotografías. La primera parte del test agrupó un total de 24 series de 12 imágenes en las que se mostraba un número variado de figuras geométricas con distintas posiciones, formas, colores, tamaños. A continuación, se enseñaron cinco láminas de las cuales dos habían sido presentadas en la primera tanda de diapositivas y dos no guardaban ninguna relación con lo visto y otra, el señuelo, sí la guardaba pero tenía un matiz diferenciativo. Un 98% de los participantes identificó las diapositivas que habían visto en dos ocasiones. Un 80% acertó a la hora de diferenciar las dos que no habían aparecido en la primera parte y cuya temática era bien distinta, pero un porcentaje altísimo -el 60%- se equivocó ya que creyó haber visto el señuelo.

 

¿Qué Características tiene la Memoria Humana?

Como comúnmente se dice, en la memoria todo cabe.

El hombre tiene tres tipos de memoria:

  • lo implícito o automática (saber montar en bici aunque haga tiempo que no se haga);
  • la memoria a corto plazo, reservada a las actividades cotidianas (direcciones, números de teléfono…) y
  • la memoria a largo plazo, resumen de la Inteligencia y personalidad, pues ella engloba todos los datos que definen una vida.

Cada una ocupa un lugar:

  • EN EL LÓBULO OCCIPITAL se sitúan la memoria lingüistica y de imágenes.
  • EN EL TÁLAMO Y LÓBULO FRONTAL, la memoria a corto plazo y a largo plazo.
  • EN EL CEREBELO Y LA MATERIA GRIS, la memoria automática.
  • EN EL VENTRÍCULO LATERAL, la memoria más reciente.

 

Algunos ejemplos de Juegos de Concentración para ejercitar la Memoria

Desempolva tus juegos de mesa. Parchís, damas, cartas, scrabble… Cualquiera de ellos te servirá para ejercitar tu concentración. O más fácil, aficiónate a jugar desde casa a los concursos de la .   tele. Además de entretenimiento, son un buen ejercicio.

 

Juegos de asociación para ejercitar la memoria

Intenta facilitarle el trabajo a tu memoria introduciéndole los datos de la forma más sencilla posible. Para recordar donde dejaste el coche, fíjate en si cerca hay árboles o una tienda. Para memorizar un número, relaciónalo con cumpleaños o edades. Son astucias muy prácticas.

 

Ejercicios para ejercitar la memoria

Olvídate del listín telefónico. Y también de notitas en la nevera o en el aparador de la entrada. En la medida de lo posible, intenta memorizar si necesitas pan o leche, tienes cita en el médico de cabecera o tienes que llamar por teléfono a tu cuñada. Esto te ayudará a ejercitar la memoria y a no olvidar cosas más importantes.


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