Pensamiento positivo

Guía sobre cómo ejercitar la memoria

Ejercitar la memoria es clave para disfrutar de los placeres de la vida. Gran parte del placer, se dice, está en recordar. Además, es importante que sepamos recordar qué sentimos porque es una de las partes fundamentales de nuestro aprendizaje a lo largo de nuestra vida.

Si disfrutamos de buena memoria, seremos personas que disfrutaremos más y mejor de nuestras acciones, sepamos sacarle rendimiento a nuestros errores y sepamos qué hacer en situaciones futuras en las que la complejidad nos ponga a prueba de nuevo.

A continuación, les ofrecemos algunas ideas para lograr ejercitar este preciado regalo que nos ofrece la naturaleza. Pero antes de lanzarnos a los consejos para ejercitar la memoria, sería interesante destacar algunos datos acerca de la memoria y de aquellos estudios más relevantes que se han hecho durante los últimos años para que nos ayuden a entender un poquito más sobre cómo funciona la memoria y por qué sucede que a veces olvidemos datos importantes o, mucho peor, creamos recordar algunas cosas que nunca hemos vivido.

Inducción y decepción

David Beversdorf, por ejemplo, afirma que “las falsas memorias visuales pueden ser inducidas de forma muy simple”. Según él mismo añade, “Muchas veces creemos haber escuchado que alguien dijo algo que ni siquiera insinuó. Ocurre que las personas son susceptibles de tener recuerdos verbales falsos. Por eso queríamos saber si la habilidad para provocar recuerdos falsos se extiende por debajo del sistema verbal, si también afecta al visual incluso cuando las imágenes no son verbalizadas. Parece que la capacidad para crear evocaciones que no son ciertas sí sobrepasa al lenguaje”.

En su investigación, presentada en un congreso de Neurociencia, se complementa con otras presentadas en este mismo evento. En este sentido, Daniel Schacter y Scott Slotnick, de la Universidad de Harvard (EE. UU.), llevaron a cabo un estudio similar. Pidieron a los participantes que recordaran si habían contemplado una serie de formas geométricas durante un visionado previo y, al mismo tiempo, realizaron un escáner de sus cerebros.

Los científicos afirman que, cuando los individuos reconocieron la imagen correctamente, un área visual de la corteza temporal estaba más activa que cuando se identificó de forma errónea. Por lo tanto, los resultados obtenidos parecen evidenciar que esta mayor activación tiene lugar en las áreas sensibles del cerebro y no en las más relacionadas con la memoria.

 

¿Cómo trabaja la memoria?

Nuestra memoria nos puede mentir. Algunos objetos que recordamos haber visto, así como algunas palabras que pensamos haber escuchado, en realidad nunca existieron. Es probable que algún tipo de incitación hiciera que los almacenásemos en nuestra mente como si fueran ciertos. Pero, parece que se podrá llegar a detectar este tipo de engaños gracias a que el rastro de la verdad queda reflejado en las “fotos” cerebrales.

Con la intención de probar cómo en ocasiones almacenamos, como ciertas, imágenes que no hemos visto, expertos de la Universidad del Estado de Ohio enseñaron varias tandas de diapositivas a 23 voluntarios. Seguidamente les presentaron una selección de láminas para que los sujetos diferenciasen aquellas que ya habían visto de las que no. Como una especie de juego de la memoria, pero en lugar de utilizar cartas o fichas, el objeto a memorizar eran fotografías. La primera parte del test agrupó un total de 24 series de 12 imágenes en las que se mostraba un número variado de figuras geométricas con distintas posiciones, formas, colores, tamaños. A continuación, se enseñaron cinco láminas de las cuales dos habían sido presentadas en la primera tanda de diapositivas y dos no guardaban ninguna relación con lo visto y otra, el señuelo, sí la guardaba pero tenía un matiz diferenciativo. Un 98% de los participantes identificó las diapositivas que habían visto en dos ocasiones. Un 80% acertó a la hora de diferenciar las dos que no habían aparecido en la primera parte y cuya temática era bien distinta, pero un porcentaje altísimo -el 60%- se equivocó ya que creyó haber visto el señuelo.

 

¿Qué Características tiene la Memoria Humana?

Como comúnmente se dice, en la memoria todo cabe.

El hombre tiene tres tipos de memoria:

  • lo implícito o automática (saber montar en bici aunque haga tiempo que no se haga);
  • la memoria a corto plazo, reservada a las actividades cotidianas (direcciones, números de teléfono…) y
  • la memoria a largo plazo, resumen de la Inteligencia y personalidad, pues ella engloba todos los datos que definen una vida.

Cada una ocupa un lugar:

  • EN EL LÓBULO OCCIPITAL se sitúan la memoria lingüistica y de imágenes.
  • EN EL TÁLAMO Y LÓBULO FRONTAL, la memoria a corto plazo y a largo plazo.
  • EN EL CEREBELO Y LA MATERIA GRIS, la memoria automática.
  • EN EL VENTRÍCULO LATERAL, la memoria más reciente.

 

Algunos ejemplos de Juegos de Concentración para ejercitar la Memoria

Desempolva tus juegos de mesa. Parchís, damas, cartas, scrabble… Cualquiera de ellos te servirá para ejercitar tu concentración. O más fácil, aficiónate a jugar desde casa a los concursos de la .   tele. Además de entretenimiento, son un buen ejercicio.

 

Juegos de asociación para ejercitar la memoria

Intenta facilitarle el trabajo a tu memoria introduciéndole los datos de la forma más sencilla posible. Para recordar donde dejaste el coche, fíjate en si cerca hay árboles o una tienda. Para memorizar un número, relaciónalo con cumpleaños o edades. Son astucias muy prácticas.

 

Ejercicios para ejercitar la memoria

Olvídate del listín telefónico. Y también de notitas en la nevera o en el aparador de la entrada. En la medida de lo posible, intenta memorizar si necesitas pan o leche, tienes cita en el médico de cabecera o tienes que llamar por teléfono a tu cuñada. Esto te ayudará a ejercitar la memoria y a no olvidar cosas más importantes.

Guía sobre cómo conseguir realizar tus metas

A continuación os presentamos una guía para ayudarte a conseguir tus metas. Sabemos que es difícil, pero si haces, paso a paso, lo que te contamos educar tu voluntad no es imposible y, ni mucho menos, tan costoso como crees.

Todo es cuestión de proponértelo. ¿Estás con ganas? Elegir ser feliz siempre es el paso más acertado.

Pero, primero, empecemos por el principio:

Si conoces cómo funciona la voluntad, puedes educarla para que impulse con su energía tus proyectos más ambiciosos. Estas pautas pueden servirte de ayuda:

 

IDENTIFICA TUS DESEOS

Sólo tú sabes lo que deseas conseguir. Separa tus verdaderos deseos del resto de tus decisiones, observando quién toma la decisión: tu cabeza o tu corazón.

CENTRA TU ENERGÍA

Define con claridad, mentalmente o por escrito, lo que quieres conseguir. No disperses tu energía y procura centrarte en un solo proyecto cada vez.

FIRMA EN POSITIVO

Cuando quieras conseguir algo, puedes ayudarte con frases positivas que reafirmen y encaucen tu voluntad para conseguirlo.

 

VISUALIZA TUS OBJETIVOS

Si te ayudas de la imaginación visual, tus deseos irán adquiriendo color y forma con más facilidad. ¡Permítete soñar! Decide cómo será la casa que deseas o el tipo de trabajo que te gustaría desarrollar.

 

MODIFICA TUS CREENCIAS

Si crees que no puedes hacer algo, intenta transformar tu idea negativa. Y simplemente hazlo. ¡Tal vez descubrirás que tus miedos carecían de fundamento real!

 

EDUCA TUS HÁBITOS

Proponte pequeños objetivos en la vida cotidiana para que tu voluntad se adapte a la disciplina. Es una buena base para alcanzar tus otras metas.

Otro de los aspectos importantes para poder conseguir tus metas y conseguir ser feliz consiste en hacer un trabajo de fondo que te ayude a cultivar la voluntad hacia más te interese para conseguir la felicidad que tanto persigues.

Pero, ¿Cómo se cultiva la voluntad? Veamos algunas ideas para poder dominarla y conseguir los objetivos que tanto persigues y que parecen tan inalcanzables.

 

¿Cómo cultivar la voluntad?

Un viaje de mil millas empieza con un paso. Cultivar la voluntad significa darle importancia a las pequeñas cosas cotidianas. Estas son la mejor medida para evaluar los progresos y la perseverancia en el entrenamiento de esa facultad. Meditar cada día, ir a trabajar, cuidar nuestro cuerpo, aprender de las equivocaciones, volver pacientemente al camino cuando nos hemos apartado de él… son las bases de los grandes logros.

Ahora bien, una cosa es comprender un concepto con la mente y otra distinta llevarlo a la práctica. Más aún si eso implica cambiar hábitos y pautas de conducta profundamente arraigados.

Un método para conseguirlo, curiosamente, es fijarse en las palabras. Si nos hablamos con la suficiente convicción y claridad podemos influir en el ánimo. Esa es la base de algunas modernas terapias, como la Programación Neurolingüística (PNL), que emplea cambios en el lenguaje interno para modificar el comportamiento.

Un experto en PNL afirmaría «dime cómo hablas y te diré cómo vives», porque las palabras crean nuestra realidad. Nuestra voluntad está influida por lo que pensamos y lo que nos decimos. La palabra tiene el poder de llamar a las cosas por su nombre, evocar recuerdos y crear proyectos futuros. La voluntad nos ofrece la llave para convertirlos en realidad.

En la India la mente suele compararse con un mono caprichoso que salta de rama en rama, con un parloteo incesante. Siempre en busca de nuevos estímulos, dispone de mil trucos para justificar todas sus decisiones. La pereza, la dispersión, el dejar las cosas para mañana, las adicciones, etc.,  nunca falta un pretexto en que apoyarse. Por eso cultivar la voluntad es tanto como querer encauzar la mente. Necesitamos domesticar esa energía, ponerla a nuestra disposición, como un caballo bien entrenado que se deja conducir sin abandonar el camino.

¿Pero cómo lograrlo? La PNL propone trabajar con el lenguaje que, precisamente por ser una de las grandes creaciones de la mente, ofrece también una vía directa a ella.

A veces nuestro propio lenguaje es el primer responsable de que no seamos capaces de alcanzar nuestros deseos. Al trabajar la voluntad hay toda una serie de palabras que es mejor ir evitando. La PNL las clasifica en cuatro categorías:

  • Cuantificadores Universales: Cuando los utilizamos ignoramos partes de nuestra experiencia. Son palabras como: siempre, todos, cada vez, nunca, ninguno, jamás. Si decimos: -Siempre me sucede lo mismo», ¿estamos diciendo realmente la verdad?
  • Cuantificadores limitantes: Con ellos ignoramos una parte de nuestra experiencia. Sucede así con palabras como: sólo, solamente, no/nada más, únicamente. Al decir: «Sólo quieres hacerme daño», ¿estamos seguros de que el otro sólo quiere eso?
  • Imposibilidad: Hay palabras que reducen automáticamente nuestras opciones: no puedo, es imposible, no es factible, no es viable. Si decimos: «No puedo aguantar más, tengo que tomar una copa», ¿qué pasaría si no lo hiciéramos?
  • Generalización: Al hablar de esa formas trasladamos las características a todo un grupo de personas: los vascos, los ricos. Si decimos: «Ya sabes cómo son los artistas», ¿estamos seguros de que todos los artistas son iguales?

 

Sin embargo, todos sufrimos altibajos y, de entre los altibajos, algunos pueden llegar a ser paredes de difícil escalada. ¿Cómo superarlos y, además, conseguir que, si vuelves a tambalearte en el futuro, puedas volver a superarlo más fácilmente, con más garantías y para toda la vida?

 

¿Cómo superar los altibajos emocionales?

Todo lo que decidimos hacer suele ir acompañado de un estado sentimental y los sentimientos favorecen o dificultan su realización. Desde que comenzamos un proyecto hasta que lo terminamos pasamos por todo tipo de altibajos emocionales. Y puede ocurrir que lo que al principio nos motivó no baste para afrontar las vicisitudes. En ese caso podemos observar por qué no apetece continuar. Quizá desechamos lo que suponga demasiado esfuerzo o tememos fracasar v preferimos abandonar antes. O tal vez nos cuesta tolerar la frustración. Podemos observar por qué actuamos o por qué no actuamos. La voluntad nos permitirá renovar en cada momento presente las decisiones que tomamos en el pasado.

 

El secreto de la voluntad es la Recompensa y la Paciencia

Si sólo nos mueve el deseo de la recompensa tal vez nos sentiremos decepcionados. La voluntad es algo más que un impulso hacia un objetivo. Para Spinoza la voluntad es nuestro «propio poder», el poder que reside en la esencia de nuestro ser, en lo que podemos llegar a convertirnos… si nos dejamos guiar por nuestra voluntad.

Cuando lo que queremos lograr escapa a nuestras posibilidades o nuestro objetivo es a muy largo plazo, podemos caer fácilmente en el desánimo o la frustración. Quien elige estudiar una carrera movido por una simple curiosidad puede que desista al primer suspenso. Pero quien lo hace sabiendo bien lo que desea, emprenderá con gusto los esfuerzos necesarios.

Cuando se quieren ver los resultados de forma inmediata caemos en el mal de nuestros días. La cultura de lo rápido nos deslumbra con la velocidad y la sencillez con que se logran las cosas. Los deseos hechos realidad, el dinero fácil, la felicidad en un instante… todo ello incita a la dispersión. Cultivar la voluntad, por el contrario, requiere desarrollar virtudes como la paciencia y nos abre la posibilidad de ser nosotros mismos.

 

¿Qué nos hace claudicar o tirar la toalla?

Para sacar un proyecto adelante es necesario saber tolerar la frustración. Cuanta menos paciencia se tenga para afrontar las adversidades más fácil será que éstas nos desvíen del objetivo:

  • La influencia de los sentimientos. Nuestros sentimientos pueden favorecer o dificultar la realización de un proyecto. Unas veces serán motivadores, impulsando la decisión, y otras serán causa de apatía. Por eso:
  • Observa los sentimientos que te producen las distintas situaciones que vives.
  • Fíjate en la emoción que le corresponde a cada uno de tus sentimientos.
  • Elabora una lista con todos ellos y date cuenta de cómo huyen en tus proyectos. En la creencia en una solución rápida. Si estás embarcado en algún proyecto, recuerda que las soluciones rápidas no siempre son las mejores. Para que no condicionen:
  • Desarrolla tu paciencia.
  • Busca motivos para alegrarte con los pequeños avances que realices.
  • No compares tu ritmo de conseguir las cosas con el de los demás.
  • Imagina tu proyecto como un camino no del todo conocido en el que encontrarás alegrías y dificultades. Perder los alicientes o buscar sólo el placer.

Hay que saber mantener el rumbo en los altibajos. El desánimo puede invadirnos cuando anteponemos el placer al esfuerzo o cuando nos impacienta cosechar resultados. En casos así resulta útil:

  • Plantearse metas realistas: ni demasiado grandes ni muy a largo plazo.
  • Afrontar las adversidades y aprender de la experiencia.
  • No dejarse llevar por el miedo al fracaso.
  • No pretender tener todas las situaciones bajo control.

La relación entre la voluntad y el amor

Ejercitar la voluntad también puede influir en la forma de amar. El amor voluntarioso está lleno de pequeños detalles y puede llegar más lejos que el amor apasionado. La pasión es caprichosa e indómita y no puede prolongarse mucho en el tiempo. En cambio, si se tiene la voluntad de amar de verdad podemos trascender el egoísmo y abrirnos a la experiencia de compartir con la persona amada. Podemos comprender de verdad, en vez de exigir, y somos capaces de hacer cosas que nunca habríamos imaginado. Escuchamos al otro y nos preocupamos de su bienestar. Perseveramos en construir una pareja sana y feliz aunque para ello tengamos que dar prioridad a nuevas cosas. Nuestra voluntad ha crecido y estamos irreconocibles para los demás y para nosotros mismos. El amor mueve nuestra voluntad y nos sentimos con energías renovadas para alcanzar las metas.

 

¿Cuál es la mejor actitud para conseguir tus metas?

Cuando alguien se adentra en los parajes del inconsciente puede contactar con experiencias fantásticas, explosivas o aterradoras. Conviene aceptar lo que viene tanto si es grato como no, porque todo ayuda a conocer mejor el ser interno. Es esencial mantenerse abierto y receptivo, procurando que las expectativas condicionen lo menos posible.

Emprender un viaje de este tipo requiere traspasar umbrales como el del miedo, que es una de las primeras puertas cerradas que se suelen encontrar. De nada sirve intentar derribar esta entrada a la fuerza: se ha de intentar llegar hasta la causa del propio miedo, sentirla, reconocerla y así atravesarla. Cuando concluye la sesión se vive un momento de gran sensibilidad, la persona todavía está sobrecogida por la experiencia y necesita ser recibida con suma delicadeza. Al finalizar cada uno expresa lo vivido al resto del grupo, pero se busca más compartir emociones que razonar por comprender lo ocurrido. Por lo general, cuanto más completa es una experiencia menor es la necesidad de análisis o interpretación. La propia vivencia le otorga validez.

 

¿Cuánto cuesta no hacer nada?

El precio que pagamos por hacer o no hacer algo es a veces un término difícil de definir. Aquí, no hablamos simplemente del precio en lo que se refiere al precio de venta, sino más bien, al costo de oportunidad.

El sitio web “Mentors, Ventures and plans ” define oportunidad de costo como “la pérdida de la mejor alternativa cuando se toma una decisión en la que participen dos o más opciones”.”Investing in Options” lo define como “La selección de los mejores medios alternativos para que no se pueda elegir la mejor alternativa. El costo de oportunidad es la mejor alternativa que debe sacrificarse para obtener algo más que tú desees. El costo de oportunidad puede ser pensado como el camino “no tomado”. La inactividad o el no hacer nada, generalmente, paga el precio más alto y se asocia a menudo con gran costo de oportunidad. La inacción es la peor decisión que por lo general, se puede tomar, a partir de una base de miedo.

Muchos de nosotros nos quedamos inmóviles cuando nos enfrentamos a una decisión. Por alguna razón, la toma de decisiones se convierte en compleja, paralizante e incluso dolorosa, para muchas personas. No debería ser así. Tomar una decisión es simplemente el acto de elegir entre alternativas. Debes aprender a sopesar las posibles consecuencias de cada decisión y elegir el resultado que sea mejor tanto para ti, como para todos los demás participantes. Por ejemplo, cuando llega tu factura telefónica, puedes optar por pagarla o no. Existen verdaderas consecuencias obvias para ambas acciones.

La situación se vuelve más compleja sin embargo, cuando nuestras emociones humanas entran en acción. Por ejemplo, se te ofrece un nuevo puesto de trabajo y debes decidir abandonar tu actual posición y mudarte con tu familia a una nueva ciudad, a cientos de kilómetros de distancia.

Lo que a menudo sucede es que la tardamos en la tomar decisiones importantes o simplemente no las tomamos, esto son acciones que acarrean un alto precio o costos de oportunidad. La inactividad o la falta de una decisión, es en realidad una decisión tomada, aunque rara vez sea para nuestro mejor interés. En este caso, por desgracia, transferimos el control de nuestras vidas a fuerzas y circunstancias externas. Estamos así en condiciones de depender de la compasión y la toma de decisiones de los demás. Sinceramente, este no es el mejor escenario para vivir nuestra propia vida. Normalmente, hay altos precios que pagar asociados a no hacer nada ante una situación determinada y más habitual de lo que nos podemos imaginar.

La toma de decisiones es en realidad un conjunto de habilidades que se pueden aprender y perfeccionar. Al igual que en todos los conocimientos, entrar en una nueva área como aprendiz requiere práctica y aplicación con el fin de ver el progreso. Ten en cuenta que efectivamente, debes mejorar! Comienza con algo pequeño, con decisiones menos importantes que impliquen resultados menos fundamentales, y gradualmente toma más decisiones sobre asuntos de mayor importancia. Pronto tendrás pocos o ningún problema en la toma de decisiones.

Aprende a iniciar pequeñas cosas y averigua cuál es el modelo de trabajo que te funciona, ampliarás tu forma de confort a la hora de tomar decisiones. Y como consecuencia añadida a la hora de aprender estas nuevas habilidades es que seguramente tu confianza en ti mismo va a aumentar proporcionalmente.

La toma de decisiones no tiene por qué ser aterrador. Piensa en ello como un proceso que es tuyo, arroja cualquier presión externa que otros puedan estar ejerciendo. Tómate tu tiempo, analiza tu realidad y elige el resultado que funcione mejor para ti. No permitas ser víctima del alto precio que tiene el no hacer nada!

Controlar tu estres para ser más feliz

Vivir en el mundo de hoy puede ser muy estresante, si bien algunas de las tensiones que experimentamos pueden ser útiles para motivarnos, en un momento dado, pueden llegar a ser muy perjudiciales, física, emocional e incluso espiritualmente. Saber gestionar y reducir los efectos nocivos del estrés diario, mantenerse equilibrado y centrado cuando nos encontramos con muchos factores estresantes que afectan nuestra vida cotidiana, es crucial para nuestro bienestar.

Entre otras cosas, cuidarnos supondrá necesariamente nutrir nuestro cuerpo físico, comiendo alimentos saludables y ejercitándonos. Aprender a cuidar de nosotros mismos en este sentido, es también muy importante para todos, sobre todo cuando nuestra experiencia de estrés puede afectar a otros.

Aprender a cuidarnos, también implica hacer distinciones apropiadas acerca de nosotros, de los demás y de la vida en general. Una distinción que es crucial para nuestro bienestar es reconocer cómo se genera y de dónde proviene la mayor parte de nuestro estrés. Si bien algunos de los factores de tensión a los que nos enfrentamos son de nuestra propia creación:

Tiene su origen en nuestra propia historia personal, en el significado que le damos a la vida y en los pensamientos que generamos. Una vez que entendamos la verdadera causa, que somos responsables de los pensamientos que creamos o inventamos, y que es a partir de estas reflexiones se genera una gran parte de nuestro estrés, entonces y sólo entonces podremos comenzar a ser capaces de gestionar verdaderamente nuestro estrés y tendremos el poder para vivir la vida que nos gusta y que queremos. Culpar a los demás de las situaciones que experimentamos, sólo limitan nuestro poder, nos llevan a la frustración y eventualmente, a una gran cantidad de estrés.

Tomar conciencia del hecho de que tenemos una tendencia constante a evaluar, juzgar y culpar a los otros, incluso y, sobre todo, a nosotros mismos, es muy importante.

La manera en la que nos percibimos a nosotros mismos y a los demás marca una gran diferencia en nuestra experiencia de vida. Por ejemplo, algunos pasan gran parte de su vida haciendo cosas equivocadas que afectan a los demás y a ellos mismos.

Una vez que nos equivocamos, la ira, la ansiedad, la culpabilidad, la frustración y la tristeza, nos puede conducir a caminar nuevamente en nuestros errores, generándonos una fuerte tensión. Un pensamiento simple es que como seres humanos todos estamos haciendo lo mejor que podemos en cualquier momento.

Otro pensamiento es que somos perfectos y completos tal y como somos. Es nuestra historia sobre nosotros mismos la que no nos permite experimentar nuestra propia integridad. Cometer errores en la vida no nos hace malos o defectuosos, de alguna manera, nos ofrece información valiosa y oportunidades de crecimiento.

Darnos cuenta de la forma en la que nos boicoteamos nos permite valorar que no somos lo que hacemos o lo que pensamos, nuestro verdadero yo es algo diferente. Nuestro yo no es nuestra mente o nuestro cuerpo, y es nuestro yo quién ha de tener el control de lo que pensamos, sentimos y hacemos. No es un trabajo fácil, pero sí satisfactorio descubrirlo.

Será en este punto cuando podamos comenzar a cuidar de nosotros mismos como seres completos y perfectos. Cuidarnos en este sentido también implica cuidar de nuestro verdadero ser, de amarnos incondicionalmente a nosotros mismos por completo. Es sólo cuando realmente nos amamos y nos aceptamos, tal cual somos, el momento en que seamos capaces de hacerlo con los otros. Pensar, sentir y comportarse hacia los demás como pensamos, sentimos y actuamos hacia nosotros mismos.

Una manera en la cual podemos practicar siendo nosotros, quienes realmente estamos empezando a estar conscientes en los pensamientos y en las creencias que tenemos y entre ellos, incluyendo y especialmente, aquellos que son auto-limitantes, es la meditación y otras técnicas de auto-mejoramiento holístico de este tipo, nos permiten esta capacidad y la oportunidad de observar, vigilar y hacerse presente en nuestro mundo interior, a los muchos pensamientos que generan nuestra vida y experiencias.

Este proceso nos permite comprender que no somos nuestros pensamientos y creencias, que somos algo diferente, que somos mucho más. Nuestros pensamientos no son más que parte de los mecanismos del ser humano.

Una vez vemos los pensamientos y creencias que rápidamente, si no al instante, se mueven por nuestra mente, tenemos la oportunidad de recolocarlos de nuevo o de seguir su impulso y, por lo tanto, hacernos libres de sus coacciones y potencial daño a nosotros y a otros.

Ese proceso de meditación, especialmente en lo que se refiere a los pensamientos y creencias que tenemos acerca de nosotros mismos, es la clave para cuidar de ti mismo. Esa toma de conciencia nos permite experimentar el hecho de que somos suficientemente buenos, tal como somos, que merecemos tener una vida maravillosa y poderosa, que realmente sean perfectas. Una vez que comprendemos esto para nosotros, podremos obtenerlo para otros, para aquellos con quienes trabajamos y para los de nuestra vida, a quienes amamos.

El resultado final de ese proceso de meditación es que gran parte del estrés que experimentamos, sobre todo el que creamos, sencillamente no existe, así podemos crear o inventar la vida que realmente queremos, crear amor y vivirlo intensamente.

Cómo sustituir lo negativo por lo positivo

Este artículo te mostrará cómo detectar las influencias negativas en tu vida y reemplazarlas por las positivas, así incrementarás la autoestima y la productividad. Concéntrate en lo positivo para el éxito y el máximo rendimiento.

La mayoría de nosotros no somos conscientes de la cantidad de influencias negativas que cada día recibimos en nuestras vidas. Nos bombardean con mensajes negativos a través de los medios de comunicación, la gente que nos rodea, y más perjudicial aún, nosotros mismos.

El primer paso del proceso de sustitución de lo negativo por lo positivo en tu vida, es tomar la decisión de empezar a buscar los mensajes negativos y las maneras de reemplazarlos por los positivos. Decide que a partir de ahora te centrarás en los aspectos positivos en este mundo. ¿Has decidido alguna vez que dejarías de fumar y lo lograste?, pues esto es funciona de la misma manera.

Comienza a reducir drásticamente la cantidad de noticias que absorbes. La mayoría de las personas comienzan su día con las noticias. Y, por supuesto, la mayoría de las noticias son malas, incendios, inundaciones, muertes, etc. Por lo tanto, en el momento que terminas de desayunar, ya has recibido bastantes malas noticias como para una semana, ¿todas estas noticias hacen que quieras abrir la puerta y saludar al nuevo día?, no, todo lo contrario. ¿Y qué me dices de la forma de terminar el día?, recibimos una nueva dosis de información negativa y nos vamos a dormir, ¿te extrañas de que haya tanta gente con problemas para conciliar el sueño?

El estado de ánimo que tenemos antes de ir a dormir lo arrastramos a la mañana siguiente, así lo estás llevando para comenzar el nuevo día de mal humor. Lo más sorprendente de todo es que no necesitas esa información que te ofrecen las noticias para continuar con tu vida, funcionaría muy bien sin ella.

Sustituye las noticias que estabas recibiendo en esos momentos con otro tipo de información o actividades tales como música, lecturas que te levanten el ánimo o te empoderen, conversaciones con tu familia o web de buenas noticias como happynews.com. Los libros pueden ser una fantástica manera de recargar tu vida, puedes buscar historias de logros, biografías de personas exitosas, etc y ver lo que más funciona para ti. Comenzarás a sentirse mejor de inmediato.

El próximo paso consiste en limitar la cantidad de TV que ves. Un estudio reciente mostró que el 78% de la gente que está viendo la televisión, no están interesados en el programa que está viendo durante la mayoría del tiempo que lo ven. La televisión está, probablemente, haciendo que te aburras en el mejor de los casos y alejándote de actividades que podrían ser más divertidas. Tú puedes hacer tu propio horario prime time, apagando el televisor y utilizando ese tiempo para avanzar y mejorar tu vida.

A continuación, tienes que limitar tu exposición a las personas negativas. Las personas negativas te bajan el ánimo y la energía, de modo que trabaja para alejarlas de tu vida, en la medida en que puedas. Nunca te involucres en la oficina con personas autocompasivas o en conversaciones para críticas o quejas. Busca personas que te apoyen y que te hagan sentir bien y sustitúyelas por las personas negativas en tu vida.

La más dañina fuente de negatividad somos nosotros mismos. La mayoría de nosotros generamos gran cantidad de negatividad al hablar lo que nuestras mentes aceptan como la verdad y que resulta siendo retenido de muchas maneras. Nos concentramos en nuestras carencias, en nuestros problemas, y gastamos el tiempo prediciendo las más malas noticias para nosotros mismos, generando gran cantidad de temor y preocupación, mientras que menospreciamos nuestra capacidad de probar cosas nuevas. ¡Comienza a centrarte en tus aspectos positivos!

¿Cuáles son tus fortalezas?, ¿qué has conseguido?, ¿de qué manera eres diferente y mejor que otras personas?

Utiliza la visualización y las afirmaciones para crear imágenes de ti mismo con el fin de cumplir las cosas que deseas y utiliza éstos para sustituir las imágenes negativas. Date mucho valor por todo lo que haces bien, de forma que cada vez tengas más pensamientos positivos sobre ti.

Así mismo, dedica tres minutos cada día para reflexionar sobre todas las cosas buenas que tienes en tu vida en estos momentos. Este proceso de pensar sobre las cosas buenas de tu vida, va a generar emociones positivas que te llenarán de fuerza interior como para todo el día, por eso es importante repetir el ejercicio cada día.
No te olvides de cuidar de tu cuerpo. Comer sano, eliminar algunas malas costumbres y hacer ejercicio con regularidad, a fin de estimular tu salud y tu autoestima.
Ayudar a los demás también te ayudará a sentirte mejor contigo mismo. Tómate el tiempo para involucrarte en una ONG, proyecto social, refugio para animales o en cualquier otra actividad en la que ayudan a los demás. Obtendrás buenos comentarios de los demás y desarrollarás un auténtico sentido de que eres una buena persona.

Sustituyendo los aspectos negativos por los positivos, harás de ti y probablemente del mundo, un lugar mejor. Te sentirás mejor mental y físicamente, además de realizar muchas de las cosas que querías. Nada se lleva nunca a cabo sin la acción, así que empieza ahora mismo a mejorar tu vida.

6 Preguntas que te ayudarán a ser feliz

¿Tienes un montón de cosas por hacer y no tienes idea por dónde empezar? ¿Te gustaría saber si cada paso que das está en la dirección correcta? ¿Te gustaría reducir tu “lista de cosas por hacer” a un par de temas y dejar de lado el resto? ¿Quieres trabajar de manera más inteligente simplificando las cosas?

Las preguntas que aparecen a continuación te ayudarán a hacer precisamente eso, te ayudarán a encontrar tu enfoque de modo que puedas hacer lo que quieres hacer y, sobre todo, disfrutes del camino mientras lo estás haciendo.

1. ¿Qué es lo que más te importa?, o bien, ¿hacia dónde te conduce tu corazón?

Sólo cuando te permitas hacer lo que es más importante para ti, comenzarás a descubrir ese espacio de felicidad diaria en tu vida.

Esta pregunta le dará a tu corazón un espacio para hablar y para ser escuchado. Al vernos envueltos por la vorágine diaria, pasamos por alto lo que nuestro corazón desea.

2. ¿Qué es lo que realmente quieres hacer?, o bien, hazte la pregunta… ¿es esto lo que realmente quiero?

Si la respuesta es “no”, pregúntate por qué lo estás haciendo y encuentra una manera de dejar de hacerlo. Perdemos demasiado tiempo haciendo cosas que no queremos hacer, dedicarnos a lo que realmente queremos es un proceso de identificación y de dejar ir las cosas que no deseas, sustituyéndolas poco a poco o de golpe por las cosas que quieres. Las horas que emplees a re-balancear tu vida a fin de que incluyas más de lo que quieres hacer, serán las horas más valiosas.

Esta pregunta le dará a tus sueños la oportunidad de que entren en tu vida, podría establecer un nuevo rumbo en tu vida.

3. ¿Cómo te quieres sentir mientras estás haciendo lo que haces?

Si lo que estás haciendo no te da placer mientras lo estás haciendo, puedes estar en el camino equivocado. ¿Por qué? Porque “el hacer” toma mucho más tiempo que el resultado. El resultado llega una vez. Alcanzamos cada uno de los objetivos, sólo una vez y luego se acabó. El viaje de nuestros objetivos es lo que llena nuestra vida con experiencias. Si no te sientes bien durante el “hacer” (alias – el viaje), ¿realmente vale la pena?

Esta pregunta permite que tu espíritu sea experimentado. Date permiso para hacer las cosas que te hacen sentir bien y que vivas una vida inspirada.

4. ¿Cuál es el “para que” detrás de lo que estoy haciendo?. Otra forma de preguntar sería, “en el panorama de mi vida, ¿para qué me sirve lo que estoy haciendo?”

Esta pregunta te ayuda a conectar los puntos y tomar mejores decisiones para tu vida. Basar tus acciones en un propósito claro, hilado a través del tiempo, te pone en el asiento del conductor, lo que significa que estás conduciendo tu vida en lugar de dejar que ella te conduzca a ti.

5. ¿Qué voy a hacer?

Haz una lista de todas las cosas que te importan y de todas las cosas que realmente quieres hacer y establece la prioridad de cada una de ellas según su orden de importancia.

Durante el todo el día estamos tomando decisiones, pero ¿las tomamos después de hacernos las preguntas del 1-4 o las hacemos en automático?. Responder a las preguntas anteriores primero, te dará la oportunidad de traer a tu vida, más de lo que realmente quieres y sustituirlo por lo que no te llena.

Esta pregunta requiere una elección y una acción
6. ¿Cómo voy a hacerlo?

Después de la enfocar tus objetivos, has de crear un mini-plan de acción para cada tema. Anota los pasos que deberás tomar para que esto llegue a ocurrir.

Sugerencia: sólo céntrate en 1 o 2 cosas a la vez durante un tiempo (por ejemplo: durante un mes, iniciar un proyecto, durante el siguiente, cambios en la alimentación). No intentes hacerlo todo a la vez, pues puedes terminar abrumándote. Date la oportunidad de trabajar de manera inteligente y obtendrás más resultados.

Esta pregunta te inspira a tomar medidas. Con el fin de crear la vida que quieres tienes que darle a tus sueños, al corazón y al espíritu, una voz y un espacio en tu vida. Sin embargo, esto por sí solo no hará que las cosas sucedan, es preciso canalizar todas estas cosas en un claro curso de acción, en un cómo vas a hacerlo.

La propuesta ofrece una alternativa a la revisión constante de “lista de cosas por hacer”, invitando a que te tomes un tiempo para reflexionar sobre estar preguntas, y teniendo por resultado una trayectoria en tu vida o en tus negocios que esté más acorde con lo que realmente deseas. Enfoca primero y vivirás una vida más rica y plena.

¿Qué son las Endorfinas?

Las endorfinas son un tipo de neurotransmisor que se produce en la glándula pituitaria o hipófisis y en el hipotálamo en situaciones de excitación y dolor, generando una sensación similar a los opiáceos, por su efecto analgésico y de sensación de placer y bienestar.

Las endorfinas se liberan en sangre cuando estamos enamorados y cuando sentimos el un orgasmo, por lo que se asocia directamente con el placer.

Vemos algunas de las curiosidades de esta hormona tan importante para generar esa sensación de placer, satisfacción, bienestar y, en definitiva, felicidad.

 

Qué son las endorfinas y qué hacen. Beneficios.

Las endorfinas son conocidas como las hormonas de la felicidad porque están relacionadas con el placer, atenúan el dolor y producen esas sensaciones de bienestar y satisfacción puntuales que asociamos con la felicidad.

Entre sus beneficios, destacan su capacidad para ayudar a calmar el dolor en traumatismos, inflamaciones, enfermedades y cansancio generalizado, dando un efecto de calmante parecido a los analgésicos y la morfina.

Además, las endorfinas ayudan a conseguir un efecto de placer ante situaciones agradables, así como a liberar otras hormonas relacionadas con el sexo, el placer y el deseo. Además, ayudan a fortalecer el sistema inmunológico y modular el apetito.

No obstante, cuando nuestro cuerpo presenta niveles bajos de endorfinas, los síntomas que se generan pueden desembocar en tristeza sin motivo, aburrimiento, pesimismo, desmotivación y desgana. Por lo tanto, las endorfinas se suelen asociar con el buen humor, el buen rollo, los estados de ánimo positivos y con las ganas de vivir en plenitud. No es casualidad, por tanto, que se liberen tras las practica sexual, cuando realizamos ejercicio, comemos chocolate o comida picante.

 

Cuál es la función de las endorfinas

La función principal de las endorfinas cuando se liberan en sangre es proporcionar una sensación de placer, ya sea porque nuestro organismo identifica una buena práctica beneficiosa para el cuerpo o porque facilita una conducta que persista en ella para el futuro, como por ejemplo es hacer ejercicio, hacer el amor, comer bien o sentirse bien acompañado.

Está relacionado con el sistema límbico, donde se aloja el hipotálamo, y está estrechamente vinculado a las emociones, al afecto y los receptores que interactúan potenciando los efectos y multiplicándolos.

 

¿Qué produce la falta de endorfinas?

Existen, sin embargo, desórdenes relacionados con niveles altos o bajos de esta hormona, como sucede también con la dopamina o la serotonina, impulsando a practicar conductas de persistencia hasta conseguir los niveles adecuados para esa persona como, por ejemplo, son los trastornos obsesivos-compulsivos.

Niveles bajos de endorfinas en el organismo también está relacionado con estados de depresión, cambios bruscos de humor y de ánimo, así como con la ansiedad.

 

¿Cómo segregar endorfinas de forma natural?

Las endorfinas son neuropéptidos (cadenas proteicas) que se liberan a través de la médula espinal y el torrente sanguíneo, produciendo esa sensación de felicidad que tanto valoramos.

Pero, ¿cómo consigo que el organismo lo genere de forma natural? Parece el secreto mejor guardado, la panacea, lo que todo el mundo quisiera tener para siempre, algo parecido a la búsqueda de la piedra filosofal de la alquimia. Sin embargo, está a nuestro alcance, mucho más a mano de lo que nos pensamos.

¿Has oído hablar alguna vez de los pequeños placeres de la vida? Sí, ¿verdad? Pues en ellos está la respuesta. Actividades como escuchar música, bailar, darse un baño, caminar, quedar con amigos, leer o ir al cine o incluso comer alimentos picantes, liberan las tan queridas y valiosas endorfinas que nos hacen sentir feliz.

El cuerpo libera hasta 20 tipos distintos de endorfinas que el hipotálamo se encarga de distribuir, consiguiendo efectos tan placenteros como promover la calma, crear bienestar, mejorar el humor o reducir el dolor. Curioso y sorprendente, ¿verdad? No busques en sustancias o en bebidas lo que un buen libro puede darte, un amigo pueda contarte o una canción pueda inspirarte para sentirte feliz y pleno.

 

Dónde encontrar dopamina. Alimentos que favorecen su producción.

Las endorfinas se generan de forma natural por nuestro organismo y no se encuentran en los alimentos. Sin embargo, podemos comer ciertos alimentos que faciliten o fomenten su producción porque estimulamos a nuestro cerebro para generar ese placer y esa sensación agradable que ayude a generarla.

Veamos algunos ejemplos de qué podemos comer para ayudar a liberar más endorfinas en nuestro organismo:

  • Chocolate. Es uno de los alimentos que más y mayor aumento de endorfinas produce en nuestro organismo. El cacao es estimulante y ayuda a que nuestro sistema nervioso se active y genere endorfinas;
  • Alimentos picantes. Los picantes contienen capsaicina, una sustancia que ayuda a combatir la frustración, la fatiga y la depresión. Además, el picante se identifica como un tipo de dolor que, cuando se percibe, el cerebro genera las endorfinas suficientes para calmarlo, convirtiéndose en un alimento ideal para producir bienestar de forma natural;
  • Ginseng. Se trata de un alimento ideal para combatir la depresión y estimular el sistema nervioso, generar endorfinas y equilibrar el estado de ánimo dándonos un extra de vitalidad y bienestar;
  • Alimentos que sean ricos en Omega 3. El atún, el salmón o las sardinas, ricas en Omega 3, ayudan a mejorar nuestro estado de ánimo y a generar endorfinas, combatir la depresión, trastornos del sueño y reducir la tristeza, los bajones y la ansiedad.

 

¿Qué es la Dopamina?

La hormona dopamina es un tipo de neurotransmisor que se relaciona especialmente con funciones motoras y también con cambios conductuales cuando se libera en sangre. Se relaciona directamente con nuestra capacidad de motivación, del placer, el deseo, la atención, el aprendizaje y la persistencia. Además, cuando se presentan niveles bajos de esta hormona en sangre, se relaciona con alteraciones motoras propias del Parkinson. En cambio, cuando se presentan niveles muy elevados, se asocia con el deterioro propio de la esquizofrenia.

 

La dopamina, cuando se expresa en el hipotálamo y en la parte del sistema límbico, está involucrada en procesos emocionales. Cuando se expresa en la corteza prefrontal, en procesos de atención y otras funciones cognitivas superiores, como comportamientos de déficit de atención e hiperactividad (rasgos de personalidad conocidos como “buscadores de sensaciones”).

 

Qué es, qué hace y para qué sirve la dopamina

La dopamina es un tipo de neurotransmisor o, comúnmente llamado mensajero químico, del sistema nervioso que es capaz de activar hasta 5 tipos de receptores celulares (D1, D2, D3, D4 y D5). Es, junto con la serotonina, la hormona que mayor impacto tiene en determinadas conductas y comportamientos humanos, entre los que destacan la atención, el deseo, el placer, la motivación y el rendimiento.

La dopamina es especialmente valiosa porque permite que repitamos conductas que nos proporcionan placer como, por ejemplo, en la persistencia en el deporte, nuestra motivación cuando nos sentimos fatigados y sentimos el empuje de seguir hacia delante, disminuyendo nuestra percepción de la fatiga, el cansancio y el dolor.

Se libera, por ejemplo, cuando hacemos ejercicio, asociándose con esa típica ‘embriaguez del deportista’, ese ‘flow’ propio del que se esfuerza y siente la satisfacción de conseguir ese ‘segundo aliento’ o cuando consigue un objetivo en principio inalcanzable y que sólo se siente y consigue cuando la exigencia es máxima.

La dopamina también está relacionada con la regulación del aprendizaje por condicionamiento porque responden a recompensas inesperadas (en repetición y recompensa esperada, las neuronas se deprimen), siendo clave en el aprendizaje e influyendo de forma clave en los procesos cognitivos involucrados en éste.

 

Cómo afecta y se relaciona la dopamina con la personalidad

Diversos estudios vienen poniendo su atención en la relación de los niveles que cada una de las personas tiene de esta hormona en sangre, incluso llegando a afirmar que se relaciona con los tipos de personalidad.

Anteriormente, ya hemos señalado que cuando se presentan niveles bajos de dopamina en sangre, se asocia con el Parkinson. Cuando se presentan muy elevados, con el déficit de atención, la hiperactividad y la esquizofrenia. Además, cuando los receptores están alterados o una persona no los sintetiza bien, se asocia la dopamina con personalidades del tipo ‘buscadores de sensaciones’ o, como se conoce comúnmente, a personas propensas a la adicción y al consumo de sustancias de abuso.

También se suele asociar el tipo de personalidad tranquila y confiada con concentraciones bajas de dopamina, así como en personas miedosas y con tendencia al estrés a concentraciones altas.

Se suele asociar la pasión y el riesgo e incluso la creatividad, más propios de la adolescencia, a aumentos puntuales de dopamina.

También se ha asociado el sobrepeso con niveles bajos de dopamina, teniendo que llegar a comer más para llegar a obtener el mismo placer que cualquier persona con peso normal obtiene con menos.

Pero el tipo de personalidad que mayor relación tiene con niveles altos de dopamina son los conocidos TDAH (trastorno de déficit de atención e hiperactividad).

 

Cómo funciona la dopamina en el amor y por qué se asocia con la felicidad

La dopamina se relaciona con el amor y la felicidad porque está directamente involucrada en la motivación, el placer y la persistencia del aprendizaje y consecución de objetivos.

Gracias a la dopamina, conseguimos objetivos a plazo, vencemos la fatiga, persistimos en nuestras metas y minimizamos el dolor y el cansancio. Por ejemplo, cuando hacemos ejercicio, liberamos dopamina y conseguimos un efecto rebote, haciendo que nos guste más lo que estamos haciendo, queramos llegar más lejos y acabemos nuestras rutinas con confianza, esfuerzo y motivación extra, llegando a ese éxtasis propio del que ha conseguido con esfuerzo una meta o un objetivo que en principio parecía lejano e imposible, ganando en confianza y en autoestima.

Gracias a la confianza que genera, la dopamina está dentro de las llamadas hormonas de la felicidad porque consigue desarrollar conductas de persistencia, productividad, consecución de objetivos y relaciones emocionales y sociales reforzadas y completas, con mayor autoestima y capacidad.

 

¿Cómo liberar dopamina de forma natural?

La dopamina es también una hormona que se asocia directamente con las sensaciones de felicidad y, especialmente, con la motivación, la productividad y la capacidad de aprendizaje y esfuerzo. Parecen todas ellas capacidades que parezcan al alcance de unos pocos, pero no es así. Puedes conseguir generarlas si te propones una serie de objetivos y metas que, si eres capaz de mentalizarte para llevarlos a la práctica con determinación, lograrás aumentar los niveles de dopamina en tu organismo y, a la larga, sentir todo eso que parece tan inalcanzable.

Haz lo siguiente:

  • Fíjate un objetivo, sí, pero no lo sitúes muy lejos, fíjatelo a corto plazo, cerquita, primero una meta que sea sencilla de conseguir;
  • Haz actividades que te den placer y repite esa actividad de forma sistemática. Si te da placer escuchar música, irte de concierto, leer o darte un paseo, coge un libro y ponte a andar cada día;
  • Haz ejercicio. No te propongas hacer todo de golpe. Haz primero actividades sencillas de realizar y aumenta tu actividad poquito a poco;
  • Toma más alimentos con proteínas, como el té verde, que te ayuden a aumentar tu motivación para levantarte de la silla, del sofá y de la cama.

 

Dónde encontrar dopamina. Alimentos que favorecen su producción.

Si estás buscando cómo incrementar los niveles de dopamina en tu organismo porque buscas mayor motivación, capacidad de persistencia en el esfuerzo, combatir la depresión y mejorar tu buen humor y conseguirlo con prácticas saludables y naturales, huyendo de sustancias y prácticas adictivas perjudiciales o antidepresivos, a continuación, te damos un listado de alimentos para que consigas sintetizar la tirosina, un aminoácido fundamental para la producción de dopamina de forma natural:

  • Almendras, aguacates, sandía, lácteos, arándanos, soja y plátanos, son ricos en tirosina;
  • Evita sustancias adictivas como el azúcar o el café, porque alteran nuestros niveles de este neurotransmisor de manera natural;
  • Alimentos ricos en Vitamina E, como frutos secos, semillas y hortalizas, como las pipas, las semillas de girasol, las zanahorias y el brócoli, son buenos antioxidantes y facilitan su producción.

 

¿Qué es la Oxitocina?


La oxitocina, o también conocida comúnmente como hormona del amor, es un péptido neuromodulador que se libera, junto con la vasopresina (hormona antidiurética implicada en la regulación de los líquidos del organismo) en la hipófisis posterior, localizado en el hipotálamo. Es una hormona que, como veremos, interviene en múltiples procesos conductuales, como los afectos, el deseo sexual y el amor romántico y es fundamental para la función reproductora de los mamíferos, en el parto y la lactancia.

Veamos sus funciones principales, cómo se libera y por qué y dónde y cómo ayudar a que se genere y nos ayude a sentirnos mejor.

 

Qué es la oxitocina, qué hace y cómo funciona

La oxitocina es una hormona que se genera en el hipotálamo, que se encarga de modular diferentes procesos conductuales tan importantes como la función reproductora, entre otros.

La oxitocina se libera en sangre y tiene efectos sobre el sistema nervioso central (donde existen diferentes receptores para la oxitocina) y está implicada en la formación de los vínculos entre individuos, en la función reproductora de los mamíferos, en la fecundación, en el parto y la lactancia.

Por ejemplo, en la estimulación sexual de la mujer durante el coito, el organismo secreta la hormona oxitocina, ayudando en las contracciones uterinas durante el orgasmo y facilitando la fertilización del óvulo al propulsar el esperma hacia las trompas de Falopio. Además, es fundamental en el parto, siendo fundamental en las contracciones uterinas, su intensidad y su frecuencia, ayudando al nacimiento del bebé. Por esta razón, la oxitocina se utiliza para inducir y acelerar el parto.

En el hombre, ayuda a que mejore la circulación del esperma y en el tejido muscular de sus órganos reproductores.

La oxitocina, además, es la hormona de la lactancia. Produce la eyaculación de leche gracias al reflejo de lactancia (en ocasiones el sólo llanto del bebé hace que la madre secrete leche).

 

Qué efectos causa la oxitocina

La oxitocina liberada tiene efectos sobre la conducta gracias a los receptores que se encuentran en la amígdala, el hipotálamo y el septum, ayudando a la formación de vínculos emocionales entre los individuos como, por ejemplo, ser sensible al tacto y al contacto físico o favoreciendo la conducta maternal.

La oxitocina también está implicada en el amor romántico, el deseo y la receptividad sexual. Por ejemplo, aquellas personas que se están enamorando tienen mayores niveles de oxitocina en sangre. Está involucrada en el establecimiento de los lazos de pareja, en los lazos familiares y la formación de vínculos sociales, como es la confianza entre personas y los afectos (vínculos afectivos).

 

¿Cómo liberar oxitocina o la hormona del amor?

La oxitocina se conoce, cada vez más, como la hormona del amor porque está vinculada a las sensaciones de placer, el afecto, el deseo sexual, el orgasmo y la reproducción.

La forma más sencilla y natural de liberar la oxitocina en nuestro organismo es abandonarse a todas estas sensaciones, haciéndolo sin miedo, culpa o vergüenza. ¿Cómo? Deja que salgan tus emociones:

  • afectuoso con tu pareja, con tu familia y con tus amigos;
  • Abraza a las personas que quieres y haz más el amor con tu pareja;
  • Acaricia a tu mascota y disfruta de las cosas terrenales con más intensidad;
  • Y si a eso le añades un poquito de ejercicio, la oxitocina se liberará en tu cuerpo como estás deseando que lo haga.

Consigue un efecto en cadena que mejorará tus niveles de afecto, deseo sexual y placer que, en definitiva, te hará sentirte más feliz y más contento.

 

Cómo actúa la oxitocina en el parto

La hormona oxitocina es conocida dentro de la maternidad porque es fundamental en el parto. Aunque por sí sola no lo inicia, tiene la capacidad de inducirlo y acelerarlo porque provoca las contracciones del útero, ayudando en su intensidad, en la frecuencia y culminando en el parto.

El modo como actúa la oxitocina en el parto es por retroalimentación: La oxitocina se libera gracias a la presión que el feto ejerce sobre el cuello del útero, enviando información sensorial por vía nerviosa hasta el hipotálamo, donde éste produce la síntesis de oxitocina y la envía de vuelta. La oxitocina generada circula por sangre y llega de nuevo al útero, provocando el aumento de las contracciones, su intensidad, su frecuencia y favoreciendo el nacimiento del bebé.

 

Dónde encontrar oxitocina. Alimentos que favorecen su producción.

La oxitocina es una hormona que se genera de forma natural por el organismo y no se encuentra en ningún alimento. Sin embargo, sí que podemos sugerirte una serie de alimentos que te pueden ayudar a que tu cuerpo lo sintetice con más facilidad.

Se encuentra como medicamento porque ha podido ser sintetizada, permitiendo su uso, como ya hemos explicado en puntos anteriores, por ejemplo, en el parto porque favorece las contracciones uterinas.

No obstante, al ser una hormona que se vincula con el amor romántico, el deseo sexual y los afectos, existen multitud de alimentos que pueden transmitirnos esa idea de placer como, por ejemplo, con efectos afrodisíacos y de bienestar, ya sea porque nos recuerdan al sexo, al placer de tomarlos, porque se toman cuando estamos en pareja o porque nos recuerdan situaciones que asociamos con la felicidad. Además, existen evidencias del poder de estimulación de la glándula pituitaria de algunas hierbas, glándula que facilita su producción.

Veamos algunos alimentos y hierbas aromáticas que pueden ayudarte a liberar la oxitocina y conseguir la fogosidad, el deseo y los vínculos afectivos que tan beneficiosos son para sentirnos felices y contentos:

  • Hierbas que facilitan su síntesis: Perejil, romero, tomillo, hinojo, eneldo y hierbabuena;
  • Alimentos con efectos afrodisíacos: chocolate, canela, jengibre, anís, almendra, aguacate, papaya, miel, regaliz, ostras, pistachos, salvia, eneldo, zanahoria, rúcula, calabaza, fresas, ginseng, etc;
  • Alimentos que nos recuerdan el bienestar de tomarlos: chocolate, café, té, fresas, naranjas, nueces, carne magra, queso, etc.

 

¿Qué es la Serotonina?

La serotonina es una molécula que genera nuestro organismo de forma natural que es muy valiosa y apreciada. Cuando nuestro cuerpo es capaz de generarla, sus efectos son muy positivos. Por ejemplo, genera tranquilidad y relajación, mientras que, cuando se carece de ella, todo son desventajas.La serotonina felicidad y relajacion
Veamos en qué consiste, cómo se genera, por qué es tan apreciada y por qué se asocia con sentimientos de placer, felicidad y tranquilidad.

 

¿Qué es la serotonina?

Es un neurotransmisor responsable de sensaciones placenteras, como es la relajación, el sosiego, la tranquilidad o la calma. Se origina concretamente en el tronco del encéfalo por neuronas del núcleo del rafe y actúa como modulador de la actividad fisiológica de determinadas neuronas.

 

Funciones de la serotonina

Las funciones principales que tiene la serotonina cuando se libera en sangre son:

  • Actúa como modulador y regulador de nuestro estado de ánimo;
  • Es un potente regulador de la libido;
  • Regula también el apetito;
  • Interviene en la síntesis de otras hormonas, como la dopamina o la noradrenalina, relacionadas con la ansiedad, la agresividad o el miedo;
  • Equilibra nuestro ánimo, fomentando la calma y la relajación y ayudando a combatir la depresión.

 

¿Qué provoca el aumento o la falta de serotonina en el cerebro?

Concretamente, cuando nuestro organismo libera esta hormona y actúa estimulando sus correspondientes receptores, juega un papel muy importante en la reducción de conductas agresivas e inadaptadas, el autocontrol, la docilidad o la pasividad.

En cambio, cuando se presentan niveles bajos de serotonina, se aprecia mayor descontrol, un mayor despliegue de conductas agresivas, respuestas de estrés fisiológico, inadaptación o ansiedad.

De ahí que la serotonina juegue un papel tan importante en todo ese conjunto de sensaciones, conductas y comportamiento relacionado con la felicidad, como es la tranquilidad, el sosiego y la calma.

 

¿Qué significa Inhibidor de la recaptación de serotonina?

Son los conocidos antidepresivos ISRS (Inhibidores Selectivos de Recaptación de Serotonina), compuestos farmacológicos que se utilizan para tratar la ansiedad, la depresión o algunos trastornos de personalidad.

Su función principal es la de aumentar la cantidad de serotonina en la zona de la neurona donde el neurotransmisor ejerce su cometido (hendidura sináptica), facilitando su recepción (postsináptica). Específicamente, bloquean (inhiben) su transporte (recaptación) hacia la célula presináptica, de ahí su nombre, incrementando los niveles extracelulares de la hormona serotonina.

 

¿Qué produce serotonina y cómo producirla de forma natural?

La serotonina (5-HT) es una de las hormonas que producen mayor sensación de felicidad y relajación. Está demostrado que aquellas personas que sufren de depresión tienen niveles bajos de serotonina, además de tener problemas de autocontrol y conductas agresivas, con lo que sería fácil afirmar que está directamente implicada en nuestros estados de ánimo.

A continuación, te damos algunas ideas para que ayudes a que tu organismo la produzca de forma natural:

  • Exponte a la luz del sol, te ayudará a sintetizar la vitamina D (asociada a la producción de serotonina);
  • Toma alimentos ricos en triptófano (aminoácido esencial y precursor de la hormona), como el chocolate o el plátano;
  • Haz ejercicio (aumentarás tus niveles de dopamina y, una vez acabes, los de serotonina);
  • Y, haznos caso, ríete mucho, que reírse combate el estrés y reduce la producción de hormonas que lo generan (como el cortisol).

 

Dónde encontramos serotonina. Alimentos que facilitan su producción.

Para ayudar a que tu cuerpo sea capaz de producir serotonina, esta molécula tan apreciada por todos, te detallamos a continuación un listado de alimentos que facilitan su generación y, con ello, aumentar los niveles de serotonina en nuestro organismo:

  • Carne. Tanto el pollo, como el pavo o el conejo contienen cantidades importantes de triptófano y vitamina B, importantísimas para que nuestro organismo genere el neurotransmisor serotonina en nuestro organismo;
  • Plátano. El plátano contiene vitamina A, C, K y B6, favoreciendo la producción de serotonina y de otros neurotransmisores como la dopamina, gracias a su aporte en triptófano;
  • Legumbres. La soja, las lentejas o las alubias también contienen altos aportes de triptófano;
  • Huevos. Los huevos, en especial la yema, tienen gran cantidad de triptófano y vitamina B;
  • Cereales. Los cereales integrales son ricos en hidratos y favorecen la generación de serotonina a partir del triptófano, además de ser ricas en vitamina B y magnesio;
  • Chocolate. El chocolate negro ayuda a producir serotonina gracias a su gran aporte en triptófano y magnesio;
  • Frutos secos. Multitud de frutos secos y semillas, como las almendras o los pistachos, las pipas de calabaza o los piñones, contienen gran cantidad de triptófano, zinc y magnesio.